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TERAPIA QUIROPRÁCTICA

El objetivo de los quiroprácticos

El objetivo de los quiroprácticos es detectar y tratar con técnicas manuales específicas, llamadas “ajustes”, las alteraciones de las relaciones articulares dinámicas, anatómicas o fisiológicas, normales de estructuras contiguas llamadas “subluxaciones”, tanto en la columna vertebral como en las extremidades, con el fin de restablecer el equilibrio estructural y fisiológico.

Las subluxaciones vertebrales quedan a menudo asintomáticas. Se podrían comparar a las caries dentales. Todos podemos tener subluxaciones y por supuesto cuanto antes se detecten y se ajusten, mejor.

El único método para detectar las subluxaciones es mediante un minucioso examen físico-clínico que incluye la valoración postural estática y dinámica, la palpación y varias pruebas clínicas como las radiografías, resonancia magnética, tomografía computarizada, sEMG, ecografías u otras, según necesidad.

Una vez localizadas las subluxaciones, el quiropráctico descarta posibles contraindicaciones, elige la técnica de ajuste más adecuada y procede a la corrección manual.

 

Las técnicas quiroprácticas

Hay más de 150 técnicas quiroprácticas manuales de ajuste que se eligen en función del objetivo terapéutico. Al mismo tiempo, la selección debe tener en cuenta las características psicofísicas del paciente y del terapeuta.

Además de técnicas de ajuste vertebral específico, existen técnicas de ajuste de las extremidades: manos codos, hombros, pies, tobillos, rodillas, caderas y de las articulaciones tempo-mandibulares. (9)

Aproximadamente 90 de estas técnicas se enseñan en las universidades quiroprácticas. El resto en seminarios de postgrado. En todas se hace hincapié desde el principio en la técnica de la palpación.

El refinamiento del sentido táctil es esencial para identificar diferencias en la textura tisular y posibles asimetrías de alineación y movimiento intervertebral. Cada técnica requiere una habilidad psicomotora compleja, que se adquiere durante muchos años de práctica repetitiva. No obstante, los principios técnicos son iguales y la aplicación de cada técnica es muy personal.